El Villarreal se enfrenta a un reto emocionante en La Cerámica, y su entrenador Marcelino está decidido a que su equipo brille en el partido contra el Real Madrid. Después de una dura derrota ante el Alavés, la presión está alta, pero él confía en que sus jugadores pueden dar lo mejor de sí. “Siempre debemos buscar nuestro máximo nivel”, dice con firmeza, recordando que en esta liga no hay lugar para relajaciones.
Expectativas de un gran espectáculo
Marcelino es claro: el protagonismo llega solo con la victoria. Para él, ser protagonistas significa tener una idea clara que les lleve a ganar. “Defender bien es crucial”, subraya, consciente del poderío del Real Madrid. Sin embargo, no se queda ahí; también deben proponer juego y hacer que los rivales corran hacia atrás.
A pesar de las dificultades, su optimismo es contagioso. “Creemos en nuestro potencial”, afirma con determinación. Y aunque reconoce la complejidad del encuentro, añade: “Es un partido bonito y estamos listos para competir”.
No podemos ignorar el peligro de las contras del Madrid. “Tenemos que ser sólidos en defensa”, recalca Marcelino. Los espacios son letales ante futbolistas tan habilidosos. Pero también hace hincapié en la importancia de ser atrevidos al atacar y mantener siempre la intención de jugar.
Agradece el carácter humilde y cercano de Ancelotti, destacando su respeto por él tanto profesional como personalmente. Para Marcelino, lo esencial es cómo sus futbolistas se comporten sobre el terreno de juego: “No somos nosotros los que ganamos o perdemos; son ellos los que deciden”.
A medida que se acerca el partido, todos esperan un duelo apasionante donde ambos equipos puedan mostrar su calidad y dejar a la afición disfrutando al máximo.