Era un día cualquiera en Palmanova, cuando de repente, el asfalto comenzó a llenarse de humo. Un Volkswagen Polo, que circulaba despreocupadamente cerca del colegio público Jaume I, se convirtió en el centro de atención de todos los que estaban allí. Era alrededor de las 14:00 horas, justo cuando los niños salían emocionados del cole y la escena se tornó caótica.
El conductor, viendo cómo empezaba a salir humo del motor, no dudó ni un segundo en apearse del vehículo. En ese momento, la suerte estuvo de su lado: unos agentes de la policía local estaban regulando el tráfico justo a unos pasos. Se lanzaron a la acción rápidamente con sus extintores en mano y lograron controlar las llamas antes de que todo se convirtiera en un desastre mayor.
La rápida intervención salvó el día
Afortunadamente, el conductor salió ileso y gracias a la rápida intervención de los policías locales de Calvià y más tarde la llegada de los Bombers de Mallorca, el fuego fue extinguido sin mayores complicaciones. Sin embargo, el incidente generó grandes retenciones y dejó a cientos de menores mirando con curiosidad lo que sucedía mientras esperaban ansiosos por reunirse con sus familias.
En definitiva, una situación inesperada que podría haber tenido consecuencias graves pero que gracias a la diligencia y profesionalismo fue controlada antes de que se saliera de madre.