El próximo viernes 14 de marzo dará comienzo la 28ª edición del Festival de Málaga, un evento que promete ser emocionante por varias razones. Este año se rompe el récord con 43 películas en la Sección Oficial, y para colmo, ¡hay más directoras que directores compitiendo! Hablamos con Juan Antonio Vigar, quien nos comparte su visión sobre lo que representa este festival y cómo ha evolucionado.
Un número significativo de películas
Cuando se habla de si 43 filmes son demasiados para un festival, Juan Antonio tiene una respuesta clara: «Todo depende del enfoque». Para los productores, es un número adecuado; para el público, siempre querrían más; y desde la prensa, podría parecer excesivo. Pero él ve esto desde una perspectiva global y trata de equilibrar la competición con la visibilidad que merecen todas las obras seleccionadas. Sin embargo, señala que otros festivales tienen cifras similares aunque distribuyen sus películas bajo nombres diferentes.
A veces me pregunto: ¿por qué hay tantas críticas a este festival cuando festivales como Cannes no reciben las mismas? Juan Antonio cree firmemente que el Festival de Málaga debe reflejar toda la diversidad del cine español. Y eso incluye tanto películas comerciales como propuestas más arriesgadas.
No obstante, reconoce lo difícil que es decir «no» a una película. Este año han revisado casi 200 obras y solo han podido seleccionar 15 a competición y 17 fuera de concurso. Cada película lleva consigo mucho esfuerzo e ilusión por parte de sus creadores.
Caminando hacia la paridad
No podemos pasar por alto otro tema crucial: este año más mujeres dirigen en comparación con hombres. Un avance notable que no es casualidad. Según Juan Antonio, «estamos animando a las mujeres a presentar sus proyectos», y él mismo ha notado que muchas de las mejores películas vistas provienen del talento femenino.
Pese a algunas voces críticas sobre si esto puede hacer predecible al festival, él defiende la idea de que cada jurado toma decisiones independientes basadas en su criterio personal y artístico. “No somos responsables de quién gana”, dice con firmeza.
Afrontando los desafíos del futuro
A medida que se acerca el 30 aniversario del festival, Juan Antonio ya está soñando en grande. Quiere estrechar los lazos con el cine latinoamericano e impulsar aún más su conexión con el ámbito tecnológico. La esperanza es clara: convertir a Málaga en un punto clave dentro del panorama audiovisual español.
En definitiva, estamos ante un festival vibrante lleno de oportunidades para todos los amantes del cine. Así que ¿quién no querría ser parte de esta celebración?