En un giro inesperado, Balears comienza 2025 con una afluencia de turistas que deja a todos boquiabiertos. Cada vez son más los hoteles que deciden abrir sus puertas en enero y mantener la actividad durante todo el año. El pasado viernes, el Govern hizo un anuncio importante: el conseller de Turisme, Jaume Bauzà, habló sobre las medidas que se implementarán para controlar esta creciente saturación. Su propuesta es clara: «no seguir creciendo, pero tampoco decrecer». Curiosamente, los hoteleros habían negado la saturación hasta unos días antes.
Un enero sin precedentes
Los datos hablan por sí solos. En enero, llegaron a las islas nada menos que 276.644 turistas, lo que supone un incremento del 5,59% respecto al año anterior. De estos, 129.024 eran españoles y 147.620 extranjeros; los alemanes lideran la lista con 72.260 visitantes (un aumento del 5,66%). Sin embargo, no todo son buenas noticias: los británicos sufrieron una caída drástica del 22,45%, mientras que los turistas nórdicos se dispararon en un impresionante 93,45%.
A medida que desmenuzamos las cifras por nacionalidades y procedencias, nos encontramos con sorpresas como la caída del 42,76% de visitantes franceses o el notable incremento de italianos en un 115,25%. La pandemia parece haber quedado atrás y este enero ha sido testigo de un récord histórico: superamos incluso las cifras pre-pandemia de enero de 2019.
A nivel insular, Mallorca y Menorca brillan con incrementos significativos en el número de turistas; por otro lado, las Pitiüses no han tenido la misma suerte y han visto bajar su afluencia.
A pesar del optimismo general sobre el crecimiento turístico en Balears durante enero -con un gasto total de 264,3 millones de euros– hay ciertas sombras que no podemos ignorar: aunque se ha incrementado el número de turistas y sus gastos totales subieron levemente en comparación al año anterior; ¿será sostenible esta tendencia? Solo el tiempo lo dirá.