Imagina que estás disfrutando de una cena tranquila y, de repente, te topas con una escena inesperada: una pareja finge su pedida de mano. Eso fue exactamente lo que pasó en un restaurante, donde los comensales quedaron boquiabiertos al ver cómo un hombre, con toda la intención del mundo, se arrodillaba ante su novia. Pero aquí viene la sorpresa: todo era parte de un ingenioso plan para sacar algunas bebidas gratis.
La protagonista de esta curiosa historia es Baela, quien compartió el relato en su perfil de X (anteriormente Twitter). Resulta que ya estaba casada y, sin embargo, decidió participar en esta actuación para disfrutar de una velada más económica. «Anoche mi marido fingió que me pedía matrimonio para que nos dieran bebidas gratis», confesó entre risas.
Un espectáculo inesperado
Lo curioso es que mientras él se agachaba para hacer la «petición», los demás clientes del local comenzaron a aplaudir y celebrar el momento como si fuera algo realmente especial. El vídeo del instante ha alcanzado más de 38 millones de visualizaciones, convirtiéndose rápidamente en un fenómeno viral.
No obstante, no todos están encantados con esta travesura. Algunos la ven como una simple broma; otros consideran que es una «estafa» en toda regla. Mensajes como «me encanta cuando la gente comparte su humor», o críticas más severas como «habéis robado a un restaurante» han inundado las redes sociales tras el episodio. Así que ahí lo tenemos: ¿una forma creativa de divertirse o simplemente otra muestra del afán por conseguir cosas gratis? En cualquier caso, este par ha logrado hacerse notar y nos deja pensando sobre hasta dónde somos capaces de llegar por unas copas gratuitas.