En un rincón de las redes sociales, Jordi Rodríguez decidió abrir su corazón y compartir un momento muy personal con todos nosotros. En su cuenta de TikTok, nos presentó a su abuela Manolita, quien tuvo una reacción que ha dejado a muchos con la piel de gallina. La mujer, al enterarse de la homosexualidad de su nieto, no pudo evitar expresar el miedo que había sentido en un pasado no tan lejano.
Una historia cargada de emociones
El vídeo comienza con unas palabras impactantes de Manolita: «No quería que viniera un ‘chalao’ y los matara a todos». Esa frase destila el temor que generaba en ella la idea de perder a su querido nieto. En sus propias palabras, confiesa haber sentido «una pena muy grande» porque siempre lo había visto como alguien guapo y lleno de vida. Aún recuerda cómo en su juventud el odio y la violencia acechaban a quienes eran como él: «Yo decía ‘¡madre mía! A mi nieto lo van a matar'».
Sin embargo, el tiempo ha hecho maravillas. Ahora, viendo a Jordi feliz y acompañado por una nueva pareja, Manolita se siente aliviada y agradecida. “Pensé: ‘¿Por qué no me lo callé cuando lo pensaba?’”, dice mientras sonríe ante la cámara. Su alegría es palpable cuando habla del chico que ahora acompaña a su nieto.
Aun así, no todo ha sido sencillo; sobre la expareja del joven comenta sin tapujos: “El primero no me gustaba, pero yo nunca dije nada. Era un poquito estúpido”. Esa sinceridad desenfadada es parte del encanto que tiene esta relación familiar.
Las historias como esta son las que nos recuerdan cuán lejos hemos llegado como sociedad, aunque aún queden vestigios del miedo y el rechazo en algunas generaciones. Como bien dice Manolita: «Yo vivía en Barcelona y en Montjuïc no os podéis imaginar los agujeros que hay en la montaña porque ellos iban andando y a los pobrecitos los mataban». Con esas palabras nos invita a reflexionar sobre lo que significa ser uno mismo en un mundo muchas veces hostil.