En una jornada marcada por la incertidumbre, el Kremlin ha decidido no pronunciarse sobre el acuerdo de alto el fuego de 30 días propuesto por Estados Unidos, al menos hasta que pueda conversar con Washington. La espera se siente tensa y cargada de expectativas. El portavoz del presidente ruso, Dimitri Peskov, ha señalado que Moscú quiere ser cauteloso y ha preferido no hacer valoraciones precipitadas sobre la situación actual.
A la espera de información
Peskov dejó claro que tanto el secretario de Estado estadounidense como su asesor de Seguridad Nacional prometieron enviar información detallada sobre las conversaciones que están teniendo lugar en Arabia Saudí. “Primero necesitamos recibir esos datos”, explicó Peskov, quien también anticipó contactos entre Rusia y Estados Unidos en los próximos días. Esto hace que nos preguntemos: ¿será posible un diálogo real o solo se quedará en palabras vacías?
Mientras tanto, Ucrania ya ha expresado su apoyo a esta propuesta de alto el fuego, lo cual añade otra capa a este complejo rompecabezas. Las autoridades estadounidenses han manifestado su intención de reanudar inmediatamente el intercambio de datos e inteligencia con Ucrania en medio del conflicto. Al final del día, parece que todos esperan una respuesta positiva por parte rusa; sin embargo, lo cierto es que las negociaciones son como un juego del gato y el ratón: cada movimiento cuenta.
Así las cosas, la comunidad internacional sigue atenta a estos acontecimientos. ¿Lograrán finalmente llegar a un acuerdo? Solo el tiempo lo dirá.