El Movimiento de Resistencia Islámica, conocido como Hamás, ha hecho un llamado a la responsabilidad y a la positividad en sus recientes contactos en Doha, la capital de Qatar. Tras las tensiones con Israel, que ha solicitado prorrogar la primera fase del acuerdo de alto el fuego —una solicitud que Hamás rechaza—, su portavoz Hazem Qasem ha subrayado la importancia de avanzar hacia una nueva etapa. «Hoy comenzamos una nueva ronda de negociaciones sobre el alto el fuego y lo hacemos con un enfoque serio y constructivo», afirmó.
Qasem también confirmó que están en diálogo con Steve Witkoff, el enviado especial de Estados Unidos para Oriente Próximo. La esperanza está puesta en que estos encuentros se traduzcan en progresos tangibles, que permitan no solo terminar con la agresión, sino también facilitar la retirada de las fuerzas ocupantes de Gaza y concretar un acuerdo sobre intercambio de prisioneros.
La lucha por los derechos palestinos sigue
Por su parte, Abdulatif al Qanu, otro portavoz del grupo, criticó abiertamente a Israel por intentar renegar del pacto. Aseguró que Hamás ha demostrado flexibilidad durante todas las fases previas de las negociaciones. «Estamos comprometidos a exigir que se cumpla este acuerdo y hacer realidad las demandas del pueblo palestino», comentó Al Qanu, enfatizando la urgencia de reiniciar la entrega de ayuda humanitaria y poner fin a esta guerra devastadora.
A medida que estas conversaciones continúan en Doha, es evidente que estamos ante un momento crítico: Israel ha suspendido recientemente tanto la entrada de ayuda humanitaria como el suministro eléctrico a Gaza. Todo esto ocurre justo cuando Hamás se niega a aceptar condiciones no estipuladas inicialmente. En este clima tenso, ¿qué pasará ahora? La comunidad internacional espera respuestas mientras los corazones palestinos siguen latiendo con esperanza.