En un mundo donde las preocupaciones se acumulan como hojas secas en otoño, los adolescentes han levantado la voz y han dejado claro que su atención va mucho más allá del machismo. En lugar de centrarse solo en esta problemática, están poniendo el foco en cuestiones que afectan directamente a su futuro: la economía y el medio ambiente. ¿No es hora de escucharlos?
Un grito de alerta
Mientras algunos adultos todavía se debaten entre viejas luchas, los más jóvenes están muy despiertos. La crisis económica les ha hecho entender que sus bolsillos no pueden estar vacíos mientras unos pocos se llevan la parte del león. Y cuando hablamos de medio ambiente, ¡vaya si saben lo que dicen! Ellos son quienes sufrirán las consecuencias si no cambiamos nuestra forma de vivir.
A medida que avanzamos hacia un futuro incierto, es esencial tener presente lo que ellos nos están diciendo. No se trata solo de apuntar con el dedo a problemas del pasado; se trata de construir juntos un mañana mejor. Así que dejemos de lado esa visión reduccionista y empecemos a abordar lo realmente importante.