Imaginemos por un momento a nuestros pequeños cruzando las calles de Palma, llenas de coches y ruido. Esta es la realidad que viven cada mañana al ir al colegio, y hoy Més per Palma ha decidido que esto debe cambiar. La regidora Kika Coll ha levantado la voz para denunciar la inacción del PP, que parece haber olvidado que nuestras escuelas deberían ser espacios seguros y limpios.
Un llamado urgente a la acción
Coll no se ha quedado callada. En su intervención, ha recordado cómo el tráfico alrededor de las escuelas es cada vez más denso, lo cual está afectando gravemente los niveles de contaminación. «¿Es normal que para llegar a la escuela los niños tengan que atravesar calles congestionadas y respirar aire contaminado?», se preguntaba indignada. Y tiene razón: no solo es inaceptable, sino que resulta peligroso.
El partido también ha criticado decisiones pasadas del gobierno, como el rechazo al proyecto de tranvía o una nueva zonificación escolar que solo promueve desplazamientos más largos en coche privado. ¿Qué mensaje estamos enviando a nuestros hijos? ¿Que está bien tirar a la basura su salud y bienestar por falta de planificación?
Més per Palma propone soluciones concretas: reducir el tráfico motorizado cerca de las escuelas, crear calles con prioridad peatonal, añadir más pasos de peatones y carriles bici protegidos, ampliar aceras… La lista sigue porque lo necesario es mucho. Todo esto con un único objetivo: garantizar caminos escolares seguros donde nuestros pequeños puedan ir caminando o en bicicleta sin temor.
Y no se trata solo de palabras vacías; necesitamos también un transporte público mejorado para disminuir nuestra dependencia del coche privado. Es hora de actuar antes de que sea demasiado tarde.