En una tarde que prometía ser tranquila, la alarma sonó en el barrio de Coll d’en Rebassa. Cuatro miembros de una familia, entre ellos dos niños pequeños, se vieron envueltos en un incendio que sacudió su hogar. La madre, de 32 años, y sus hijos de 16, 9 y 6 años sufrieron heridas leves por intoxicación de monóxido de carbono. Afortunadamente, no necesitaron ser trasladados al hospital.
Un suceso inesperado en casa
El incidente tuvo lugar en una vivienda de tres plantas situada en la calle Cardenal Rossell. En cuestión de minutos, los Bombers de Palma y las patrullas de la Policía Local llegaron al lugar para hacer frente a la situación. Una ambulancia del Samu-061 también estuvo presente para brindar asistencia médica. Aunque el fuego fue sofocado rápidamente, la preocupación quedó latente entre los vecinos.
A los afectados se les atendió allí mismo, lo que demuestra lo importante que es contar con servicios eficientes ante emergencias como esta. La buena noticia es que todos están bien; solo fue un susto grande. Este tipo de incidentes nos recuerda cuán frágil puede ser la seguridad en nuestros hogares y lo crucial que es estar siempre alerta.