¿Quién no se detendría a mirar una Kim Kardashian de 18 metros en bikini? Eso es justo lo que sucedió este miércoles en Times Square, donde una versión hinchable de la famosa influencer atrajo todas las miradas. Y sí, fue parte de una estrategia publicitaria para dar a conocer su nueva colección de trajes de baño bajo la marca Skims.
Un reclamo inusual que impacta
Imagina ver a esta colosal figura en uno de los lugares más icónicos del mundo. La idea era llamar la atención y, vaya si lo logró. Los turistas y neoyorquinos se agruparon alrededor, sacando selfies y riendo ante este espectáculo inesperado. Kim Kardashian, conocida por su habilidad para generar revuelo, parece haberlo conseguido otra vez con esta atrevida estrategia.
Skims, fundada en 2019 junto a Jens Grede, ha utilizado siempre el carisma y la imagen de Kim para conectar con el público. La línea original buscaba ofrecer prendas que realzaran la figura sin sacrificar la comodidad, un concepto basado en su propia experiencia personal.
La compañía ha sabido aprovechar cada oportunidad para lanzar campañas creativas y llamativas que resuenen con sus seguidores. Así lo demostraron nuevamente en Times Square, convirtiendo un día cualquiera en un evento memorable. Esta gigantesca figura no solo promovía trajes de baño; era un recordatorio del impacto que puede tener una buena idea publicitaria cuando se hace con estilo.