En un giro inesperado, el Gobierno ruso ha decidido alzar la voz este jueves para abogar por una nueva mediación internacional que ayude a desatascar el eterno conflicto de Oriente Próximo. ¿Y cómo lo hace? Volviendo a poner sobre la mesa el viejo conocido cuarteto de paz, aquel que unió a Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea y Naciones Unidas en 2002, bajo la batuta del carismático Tony Blair.
Un llamado a la cooperación
Sin embargo, es imposible ignorar que este formato ha caído en desuso. Las posiciones cada vez más inclinadas de Estados Unidos hacia Israel y las tensiones con Rusia han hecho que muchos se pregunten si este cuarteto tiene aún algo que aportar. Pero aquí está Maria Zajarova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso, lanzando un mensaje claro: es hora de reanudar “cuanto antes” esa cooperación multilateral. Y ojo, no solo se trata de los viejos conocidos; Zajarova abre la puerta también a la participación de países árabes.
La portavoz incluso ha elogiado el reciente encuentro de la Liga Árabe en El Cairo, donde surgió un apoyo conjunto para ayudar a recuperar la Franja de Gaza frente a los inquietantes planes del presidente estadounidense Donald Trump. ¿Desalojo forzoso? Eso no suena nada bien.
Zajarova ha insistido en que no habrá estabilidad real sin un proceso genuino de paz entre palestinos e israelíes y ha lamentado profundamente los “graves daños” que esta escalada violenta sigue causando a ambas comunidades. No hay duda: lo que ocurre ahí nos toca a todos y requiere una acción urgente.