La situación de Nick Kyrgios en el Masters 1000 de Indian Wells es bastante preocupante. Desde que tuvo que hacer las maletas tras su debut en el Open de Australia, ha estado lidiando con problemas en su muñeca que lo han mantenido alejado de la competición. La noticia llegó como un jarro de agua fría para sus seguidores, quienes esperan verle volver a brillar en la pista.
En el último entrenamiento celebrado en el Tennis Garden, Kyrgios tuvo que retirarse por esas molestias. Un golpe duro, sin duda, para un jugador que ya ha pasado por quirófano debido a esta lesión y cuya presencia en este torneo está ahora mismo pendiendo de un hilo.
Caminos inciertos y expectativas altas
Aunque sigue adelante gracias a su ranking protegido, todo depende del próximo encuentro contra el neerlandés Botic van de Zandschulp, quien está aprovechando su oportunidad como ‘lucky loser’ tras las rondas previas. Si lograra ganar, podría enfrentarse nada menos que a Novak Djokovic. ¡Vaya partido sería!
Sin embargo, la realidad es dura y Kyrgios sabe que si no logra recuperarse pronto, podría verse obligado a decir adiós al torneo antes siquiera de comenzar. Los aficionados están con él, pero también hay una preocupación palpable por lo que puede significar esta nueva recaída para su carrera.