En el corazón de la isla, donde el sol acaricia las olas y el fútbol se siente en cada rincón, encontramos a Stu Holden, un exjugador escocés que ha hecho de su pasión por el fútbol un vínculo crucial entre el Real Mallorca y la liga estadounidense, la MLS. Este hombre no es solo un exfutbolista; es una voz respetada en la estructura del club bermellón, aportando su experiencia y conocimientos desde su puesto como accionista y asesor.
Holden, quien ha dejado huella en equipos de renombre como el Houston Dynamo o el Sunderland, no se limita a observar desde lejos. A menudo se le ve por las islas, como sucedió recientemente durante la final de la Copa del Rey, donde compartió sus impresiones con los medios. En una entrevista con Goal USA, reveló su motivación para invertir en el Mallorca: «Entré con ganas de aportar mi experiencia pero también con ansias de aprender sobre este fascinante mundo desde la perspectiva de un propietario».
Un puente hacia nuevas oportunidades
Pablo Ortells, Director de Fútbol del Mallorca, valora profundamente lo que Holden trae al equipo: «Nos ofrece una visión única gracias a sus conexiones y conocimientos sobre jugadores en la MLS». Aunque ahora mismo las transferencias desde Estados Unidos hacia Mallorca son limitadas por cuestiones económicas, todo apunta a que si seguimos creciendo como club, esa dinámica podría cambiar pronto. La MLS está llamando nuestra atención cada vez más; hace unos años era impensable que muchos futbolistas sudamericanos miraran hacia allí antes de dar el salto a Europa.
A medida que avanzamos hacia nuevos horizontes deportivos, nos damos cuenta de que conectar con ligas emergentes puede abrir puertas inesperadas. Y aquí está Stu Holden para guiarnos en ese camino. Su presencia es más que estratégica; es una oportunidad real para abrirse paso en un mercado lleno de potencial.