En un giro inesperado de los acontecimientos, el presidente bielorruso, Alexander Lukashenko, ha lanzado una invitación a los líderes mundiales: Donald Trump, Vladimir Putin y Volodimir Zelenski. Su propuesta es clara: reunirse en Minsk para buscar una solución pacífica a la guerra en Ucrania, un conflicto que ya lleva demasiado tiempo devastando vidas desde su inicio en febrero de 2022.
Lukashenko no se ha andado con rodeos. En una entrevista reciente con el youtuber Mario Nawfal, enfatizó que «es importante llegar a acuerdos con Zelenski». Aseguró que el viaje desde la frontera bielorrusa hasta Kiev no toma más de media hora en avión y le instó a venir: «Si quieren, que vengan». Para él, sentarse a dialogar es fundamental para evitar más tensiones y lograr un acuerdo que traiga calma.
Una mirada crítica al papel de los líderes
A medida que desarrolla sus argumentos, Lukashenko destaca la importancia de no intimidar a Zelenski. “Una gran parte de la sociedad ucraniana le apoya”, subraya. Sin embargo, también da su opinión sobre Trump, afirmando que está haciendo un buen trabajo y mostrando una independencia que le falta al actual presidente estadounidense, Joe Biden. Para él, Biden estaba más influenciado por otros y no tomaba decisiones por sí mismo.
Pese a sus propuestas de paz, Lukashenko deja claro que no quiere ser mediador. “Odio la mediación”, dice rotundamente. Pero si puede ayudar a crear un ambiente propicio para las conversaciones o dar un empujón al proceso pacífico, lo hará encantado. Sabe bien lo dura que puede ser la vida bajo el conflicto y desea contribuir a mejorarla.
No obstante, critica abiertamente las acciones pasadas del ex primer ministro británico Boris Johnson por haber presionado a Zelenski hacia el conflicto durante las negociaciones fallidas en Estambul. Según Lukashenko, todo esto refleja cómo Occidente ha jugado un papel crucial en el recrudecimiento de la guerra.
Al mirar hacia adelante, su mensaje resuena con fuerza: hay esperanza para alcanzar un acuerdo si todos se sientan juntos y hablen sin miedo ni rencor. Mientras tanto, Rusia mantiene firme su postura frente al despliegue de tropas europeas en Ucrania; aseguran que nunca aceptarán tal intervención debido a las actitudes beligerantes actuales de ciertos países europeos.