En el corazón de Son Gotleu, Asunción Gallardo ha hecho más que dirigir una escuela; ha tejido un sueño colectivo. Su pasión por la educación no solo se siente en cada rincón del aula, sino que también se traduce en un compromiso palpable con los estudiantes y sus familias. Desde el primer día, Gallardo decidió que esta no sería una institución cualquiera, sino un lugar donde cada niño puede brillar a su manera.
Una lucha constante por la mejora educativa
A pesar de las dificultades y de estar en una comunidad a menudo olvidada, ella y su equipo han logrado convertir desafíos en oportunidades. Mientras muchos critican el monocultivo turístico que parece dominar nuestra isla, ellos apuestan por la educación como motor de cambio. La realidad es dura, pero aquí se trabaja con amor y esfuerzo para sacar adelante a las nuevas generaciones.
No es fácil lidiar con los recortes o las inversiones insuficientes que llegan desde el gobierno. ¿Por qué deberían nuestros niños tener menos oportunidades? Gallardo lo tiene claro: “La educación es el futuro, y no podemos permitirnos dejar a nadie atrás”. Su determinación resuena entre padres y alumnos, quienes ven en ella no solo una figura autoritaria, sino una aliada incondicional.
A medida que avanza este nuevo curso escolar, todos esperan con entusiasmo lo que vendrá. Y mientras algunos siguen discutiendo sobre cifras y estadísticas frías, aquí se viven realidades emocionantes donde cada pequeño logro cuenta. Sin duda alguna, Son Gotleu tiene mucho más que ofrecer gracias a directores como Asunción Gallardo.