En el fascinante mundo de la arquitectura, Liu Jiakun se alza como un verdadero maestro, y su reciente reconocimiento con el Premio Pritzker 2025 no es más que la confirmación de su talento. Este arquitecto, nacido en Chengdu, ha dedicado su carrera a crear espacios que no solo embellecen las ciudades, sino que también cambian nuestra forma de vivir.
El jurado del Pritzker lo ha descrito como alguien que ofrece «un escenario completamente nuevo de la vida cotidiana», combinando historia y modernidad con una sensibilidad especial hacia la comunidad. Liu no se deja llevar por fórmulas repetitivas; en cambio, cada proyecto es una nueva aventura donde evalúa las particularidades del lugar y busca integrar todos los aspectos de la vida urbana. Alejandro Aravena, presidente del jurado y también ganador del premio en 2016, subraya cómo «las ciudades tienden a segregar funciones», pero Liu opta por un enfoque inclusivo que permite una coexistencia armoniosa.
Un viaje entre tradición y modernidad
Nacido en 1955, este arquitecto ha pasado su vida creando en su China natal. Con obras emblemáticas como el Museo de Ladrillos de Horno Imperial, Liu fusiona elementos clásicos de la arquitectura china con innovaciones contemporáneas. Pero lo realmente impresionante es cómo sus diseños están impregnados de una profunda conexión con el entorno natural. Al usar flora local y técnicas ingeniosas para mimetizar sus edificios con el paisaje, logra que cada estructura cuente una historia propia.
Liu comparte su visión sobre esta relación simbiótica: «Siempre aspiro a ser como el agua», dice, enfatizando que sus creaciones deben fluir e integrarse con su contexto. Su renovadora propuesta para el distrito Tianbao Cave en Erlang es un claro ejemplo: espacios verdes donde los árboles crecen desde los techos permiten un diálogo constante entre lo construido y lo natural.
A pesar de haber mantenido su obra dentro de las fronteras chinas hasta ahora, Liu Jiakun ha dejado huella en eventos internacionales como la Bienal de Arquitectura de Venecia. Allí presentó un ambicioso diseño urbano que replantea cómo pensamos los espacios cívicos en nuestras ciudades modernas.
Este premio no solo celebra su trayectoria; también invita a reflexionar sobre cómo podemos construir un futuro más sostenible y humano. La obra de Liu Jiakun nos recuerda que hay otras maneras de pensar sobre nuestros entornos urbanos y nos inspira a buscar soluciones creativas ante los retos contemporáneos.