El Getafe no quiere mirar atrás. Después de una amarga derrota en Butarque ante el Leganés, el equipo ya tiene la vista puesta en el próximo desafío: recibir al Atlético de Madrid este domingo. Borja Mayoral, uno de los protagonistas del encuentro anterior, sabe que hay que dejar lo sucedido atrás y concentrarse en lo que viene.
Un nuevo reto para los azulones
La afición espera con ansias un nuevo derbi en casa, deseando volver a sentir la emoción de sumar puntos después de dos jornadas sin poder celebrar. La comunidad getafense está unida en este sentimiento y así lo expresaron algunos jugadores tras el partido. Diego Rico, en zona mixta, mencionó: “Hay que trabajar esta semana a tope para el nuevo derbi”, dejando claro que su compromiso es total.
Aún queda camino por recorrer; doce partidos son los que quedan y cada uno es una final. Nyom, otro pilar del equipo, reflexionaba tras la derrota: “Hoy no ha podido ser, pero hay que ganar unos cuantos partidos para salvarse”. El mensaje es claro: no hay tiempo para lamentaciones; hay que levantarse y pelear.
No podemos olvidar mencionar a esa afición incondicional que se desplazó hasta Butarque bajo condiciones climáticas adversas. Con frío y lluvia (y hasta nieve), su apoyo fue fundamental y no pasó desapercibido. Mauro Arambarri enfatizaba: “A la afición no hay nada que decirle, solo pedirles que nos sigan apoyando”, un recordatorio del vínculo especial entre los jugadores y su gente.
A medida que se acerca el nuevo derbi, tanto jugadores como aficionados saben que deben recuperar esas sensaciones positivas. Este domingo será otra oportunidad para demostrarlo sobre el terreno de juego.

