La temporada 2025 de la IndyCar no podría haber arrancado mejor para Álex Palou. El piloto español, junto a su equipo Ganassi, ha protagonizado una carrera que quedará grabada en la memoria: remontó desde el octavo puesto hasta alzarse con la victoria en el GP de St. Petersburg, un triunfo que muestra la astucia y determinación del campeón.
Una estrategia magistral
No fue un camino fácil. La competencia era feroz, sobre todo con Scott McLaughlin marcando el ritmo desde el principio. Pero lo que McLaughlin no anticipó fue un accidente en las primeras vueltas, provocado por Will Power. Esta situación creó una oportunidad perfecta para los pilotos más inteligentes, como Palou, que supieron aprovecharla al máximo. Con un manejo brillante de los neumáticos blandos y una estrategia impecable, Palou hizo lo que mejor sabe hacer: darlo todo en la pista.
A medida que se desarrollaba la carrera, las decisiones del equipo Ganassi demostraron ser decisivas. Aunque comenzó a perder posiciones tras las paradas, todo cambió durante su última detención cuando decidió parar dos vueltas después de Newgarden. Esa jugada le permitió salir justo delante del rival estadounidense y mantener su ventaja.
Pese a algunos momentos tensos en los últimos giros —como lidiar con doblados—, Álex mantuvo la calma y demostró por qué es uno de los grandes de este deporte. «Increíble el trabajo del equipo», comentó tras cruzar la línea de meta. Y es que empezar así una temporada siempre aporta ese extra de confianza tan necesario.
Con esta victoria bajo el brazo, Palou se sitúa como líder en la clasificación general mientras se prepara para enfrentarse a The Thermal Club en California el próximo 23 de marzo; un circuito donde ya ha tenido buenos recuerdos. Sin duda, este inicio meteórico solo nos deja ansiosos por ver qué más nos tiene preparado.