En una jugada que ha dejado a muchos con la boca abierta, Devlet Bahçeli, líder del ultraconservador Partido de Acción Nacionalista de Turquía, ha dado un paso al frente para celebrar la declaración de alto el fuego hecha por el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK). Este anuncio, realizado el pasado sábado, se presenta como un rayo de esperanza en medio de un conflicto que ha oscurecido durante casi cuatro décadas la historia turca.
Un diálogo inesperado
Bahçeli, quien ha sido clave en abrir las puertas del diálogo con Abdulá Ocalan, el encarcelado líder del PKK, no se cortó un pelo al señalar que estamos ante el inicio de una “nueva historia” para el país. Y es que no hace mucho, este mismo Bahçeli sorprendió a todos cuando propuso que Ocalan pudiera dirigirse al Parlamento si anunciaba la disolución del grupo armado. “Si quiere hablar y decir que el terrorismo ha terminado, que venga”, afirmó rotundo.
A través de un comunicado cargado de optimismo publicado en su Facebook, Bahçeli expresó su satisfacción porque “la nación turca está escribiendo una nueva historia” gracias a esta declaración. Para él, este es solo el primer paso hacia una Turquía libre de terrorismo y conflictos. Se atrevió incluso a soñar con una “Turquía-superpotencia”, asegurando que este objetivo está más cerca de lo que creemos.
A pesar del contexto complicado y la sombra larga dejada por más de 40.000 vidas perdidas en esta guerra, Bahçeli se muestra confiado: “Es un honor político lograr esto pronto”. Las palabras son importantes; marcan caminos y despiertan esperanzas. Solo queda esperar si realmente estamos ante un cambio genuino o si es solo otra promesa lanzada al aire.