La temporada 2025 de IndyCar ha arrancado con un sabor agridulce para Álex Palou. A pesar de que su velocidad y talento son indiscutibles, el piloto español se encontró con un obstáculo inesperado en la clasificación: el tráfico. Eso le dejó en una octava posición que, aunque no es la ideal, tampoco significa el fin del camino hacia la victoria.
Palou comenzó la sesión con buen pie, mostrando todo lo que su Ganassi puede ofrecer. Dominó su grupo y parecía estar en buena forma para luchar por la pole position. Sin embargo, cuando llegó el momento decisivo del ‘Fast 12’, las circunstancias jugaron en su contra. En un mal momento de salida, se topó con Scott Dixon, su compañero de equipo, lo que frenó sus intenciones de avanzar.
Afrontando la frustración
“Estoy un poco decepcionado porque el coche era bueno”, comentó Palou, visiblemente contrariado tras la clasificación. “Pero no hemos sido capaces de juntar todo en el Fast 12”. Y cómo no sentirse así; después de haber brillado en las prácticas y dar lo mejor de sí mismo durante toda la sesión, terminar atrapado entre otros coches fue como tirar a la basura sus esfuerzos.
A pesar de esto, hay motivos para mantener la esperanza. Desde esa octava plaza todavía está por delante de rivales importantes como Josef Newgarden, quien saldrá décimo. Además, otros grandes nombres como Will Power, que ha hecho historia en poles pero comenzará desde una decepcionante decimotercera posición, demuestran que nada está decidido hasta cruzar la línea de meta.
El GP de St. Petersburg promete ser emocionante y Palou tiene claro que su coche es competitivo: “Vamos a demostrarlo mañana”, afirmó con determinación antes del gran evento que tendrá lugar a partir de las 18:30 horas.