Los vecinos de Son Cotoner están que echan humo. La aparición de ratas de tamaño considerable en el nuevo paseo de la Sinia d’en Gil ha encendido las alarmas. Josefa Vacas, presidenta de la Associació de Veïns de Son Cotoner, no se lo puede creer y denuncia que «están apareciendo ratas grandes a la altura del paseo del mirador y todo es culpa de los alimentadores». En sus palabras se siente una mezcla de frustración y preocupación.
La comida en abundancia atrae a las ratas
La realidad es que hay algunos residentes que, sin pensar en las consecuencias, deciden dar de comer a las palomas y gatos en la zona. «Los hemos visto esta misma semana dando pienso, por lo que he pedido que no lo vuelvan a hacer», lamenta Vacas con un tono desolado. Y es que estas ratas son más astutas; aprovechan cualquier oportunidad para hacerse con la comida destinada a otros animales, llenando el entorno de pequeños roedores.
«Por la tarde salen muchísimas ratas. Si es que tienen bebedero y todo», añade con incredulidad la presidenta. Mientras tanto, desde el Ajuntament aseguran que ya han planificado intervenciones para frenar esta situación y evitar así el crecimiento descontrolado de estos animales en Son Cotoner. La estrategia incluye usar los alimentadores de palomas para llevar a cabo capturas efectivas.
Además, hay multas severas por alimentar a animales callejeros, que pueden ir desde 60 hasta 300 euros. En definitiva, una situación insostenible donde todos debemos poner de nuestra parte antes de tener que lamentar más problemas en nuestra comunidad.