Imagina una familia donde tres generaciones se han dedicado a la tierra, donde el amor por el campo se siente en cada rincón. Así son los Company, un clan que ha sabido adaptarse sin renunciar a sus raíces. Desde Biel, el abuelo sabio, hasta su hija Maria y sus nietos, todos comparten la pasión por la agricultura y la ganadería, siempre trabajando con semillas y razas autóctonas. Su filosofía es clara: priorizar la calidad sobre la cantidad, respetando las tradiciones pero también abriendo la mente a nuevas ideas.
Un legado familiar lleno de innovación
No se trata solo de cultivar; es una forma de vida. Mientras muchos miran al mar esperando turistas, ellos esperan lluvia para cuidar sus cultivos y animales. La historia del abuelo Biel es fascinante: ciclista profesional que viajó por Europa y regresó a casa con ideas frescas que revolucionaron el negocio familiar. En los años 60, empezó a experimentar con nuevas técnicas agrícolas que aprendió en países como Francia e Italia.
Con el tiempo, esa pequeña explotación agrícola creció hasta convertirse en Agronatura SAT, un nombre bien conocido en el sector. Empezaron produciendo cereales para harinas y pronto se adentraron en la fabricación de piensos. Y aquí viene lo interesante: su compromiso por trabajar solo con razas autóctonas no solo se aplicó a las plantas; los animales también forman parte esencial de su proyecto.
Hoy en día, cuentan con una cabaña ganadera impresionante: porc negre, ovejas mallorquinas rescatadas del olvido y vacas autóctonas que pastan felices bajo el sol balear. Con unas 3.000 toneladas de cereales cosechadas al año y 50 toneladas de embutidos elaborados bajo la marca Can Company, han demostrado que se puede hacer buena comida sin seguir modas pasajeras.
El espíritu innovador sigue presente gracias a las nuevas generaciones: Maria y Pere Antoni aportan frescura al negocio mientras mantienen vivas las tradiciones familiares. Con eventos abiertos al público muestran cómo fabrican sus productos, acercando así al consumidor a su mundo rural lleno de sabores auténticos.
Poco a poco han ido estableciendo colaboraciones con cooperativas locales para diversificar aún más su producción. Y aunque no tienen formalizado un protocolo familiar sobre cómo tomar decisiones futuras -algo que será clave conforme crezca la familia-, saben que deben mantenerse unidos para enfrentar lo que venga.
Biel Company sigue siendo esa figura respetada cuya experiencia guía cada paso del camino; ¡y todo esto antes de cumplir 94 años! Junto a sus hijos Joan, Biel y Miquel Joan están construyendo un legado duradero basado en valores sólidos como el respeto por la tierra y un compromiso firme hacia prácticas sostenibles. La evolución está clara: tradición e innovación van cogidas de la mano.