En una jornada que prometía ser decisiva, el pleno del Ajuntament de Palma se convirtió en el escenario de un intenso debate. El PSOE, con su propuesta sobre la recuperación de la placa en homenaje a los masones represaliados, buscaba dar voz a las víctimas de la represión franquista. A pesar de la fuerza que llevaban sus palabras, no lograron el apoyo necesario para organizar un acto civil de sepultura, ya que PP y VOX se mostraron en contra. Sin embargo, ¡sorpresa! La restitución de dicha placa fue aprobada gracias al respaldo conjunto de la izquierda y VOX.
Un reclamo histórico
El regidor socialista Francesc Dalmau no pudo ocultar su frustración al recordar cómo el pasado 24 de febrero se había olvidado a figuras emblemáticas como Emili Darder o Alexandre Jaume, todos ellos fusilados hace 88 años. Enfocado en el alcalde Jaime Martínez, Dalmau le instó a no dejarse intimidar por la ultraderecha: “¡Actúe!”, exclamó con fervor. Su mensaje resonó entre los presentes, subrayando la necesidad de reconocer nuestro pasado.
No obstante, las críticas hacia el equipo gobernante fueron contundentes. La concejala Lucía Muñoz, representando a Podemos, exigió más compromiso institucional mientras que Kika Coll, de Més, recordó tiempos pasados donde las comisiones sobre memoria histórica trabajaban sin descanso.
A pesar del espíritu colaborativo mostrado por algunos, Gari Durán de VOX no tardó en señalar lo que consideraba cortinas de humo por parte del PSOE. Acusaciones cruzadas llenaron el ambiente y dejaron claro que aún queda mucho por discutir sobre este tema tan sensible.
Con todo esto sobre la mesa y a pesar del apoyo recibido para recordar a los masones perseguidos, los socialistas vieron cómo sus propuestas para promover actos educativos y culturales quedaron fuera del camino. Una muestra más de que los ecos del pasado siguen marcando nuestras decisiones presentes.