Este jueves se vivió un pleno en Cort que prometía ser clave para el futuro del antiguo cuartel de Son Busquets. Todos los grupos del Ajuntament de Palma, menos el PSOE, se unieron a una iniciativa impulsada por ARCA y Joves Arquitectes de Mallorca (JAM), exigiendo cambios urgentes en un proyecto que muchos consideran crucial para la ciudad. Pero, como suele ocurrir, las cosas no salieron como esperaban; por un error con las firmas, su moción no llegó a presentarse y tuvieron que conformarse con enviar una carta al SEPES.
La defensa de los intereses vecinales
La situación se complica aún más cuando escuchamos al portavoz socialista, Xisco Ducrós, justificando la postura del PSOE. Según él, ahora viene un periodo donde se podrán hacer alegaciones y proponer mejoras. «Si logramos mejorar este proyecto para integrarlo mejor en la comunidad, votaremos a favor», afirma. Pero eso no ha sentado bien a todos. Óscar Fidalgo, regidor de Urbanisme, criticó abiertamente al PSOE por estar más alineados con el SEPES —dependiente del Gobierno español— que con los intereses de Palma: «Se les cae la careta a quienes llevan 20 años entorpeciendo lo que podría ser Son Busquets», decía contundente.
Las propuestas enviadas al SEPES son claras: adaptar la construcción al entorno respetando la altura y volumen del lugar, conservar elementos significativos e integrar adecuadamente usos terciarios. Gabriel González del Valle, vicepresidente de la federación de asociaciones vecinales, lanzó una crítica feroz al mencionar que ya han cedido mucho aceptando 831 viviendas ante el problema habitacional. Y no sólo eso; también pidió que las viviendas sean de alquiler, argumentando sensatamente contra construir un colegio junto a una carretera transitada.
La voz de JAM también resonó fuerte en esta discusión; Erik Herrera recordó cómo este caso es muy diferente a otros proyectos en Madrid o Valencia: aquí estamos hablando de una ciudad donde cada metro cuenta y hay que ser sensibles con lo que construimos. En 2018 realizaron un concurso para recabar ideas sobre Son Busquets buscando cambiar su Plan Especial —redactado hace más de diez años— para adaptarlo a las necesidades reales de Palma.
Aunque algunos intentan ver luz en este proceso rápido del SEPES para construir viviendas urgentemente necesarias, otros cuestionan si realmente se está priorizando lo correcto. La realidad es clara: hay un descontento palpable entre vecinos y representantes locales sobre cómo se están llevando las decisiones urbanísticas.
A medida que avanzamos hacia unas decisiones cruciales sobre esta zona tan emblemática para nuestra ciudad, queda claro que son tiempos decisivos donde necesitamos escuchar todas las voces involucradas. Porque al final del día, lo que está en juego es nuestro hogar y cómo queremos verlo transformado.