El Deportivo de La Coruña vive momentos decisivos en esta temporada. Entre rumores y expectativas, Ximo Navarro, ese defensor que ha dejado huella en el equipo gallego, quiere seguir siendo parte de esta aventura. A sus 26 partidos jugados y tres goles anotados, su rendimiento ha sido clave para mantener al Dépor en la lucha por ascender a Primera División.
Con la dirección deportiva, encabezada por Fernando Soriano, moviendo piezas para asegurar las renovaciones necesarias, es evidente que no quieren dejar escapar a jugadores valiosos. Ximo, quien llegó junto a Lucas Pérez con la misión de aportar experiencia y calidad al equipo, se ha convertido en un referente no solo en el campo sino también fuera de él. «Estoy feliz y cada día me siento mejor», ha comentado recientemente.
Un líder dentro y fuera del campo
No es fácil ser uno de los pilares del vestuario blanquiazul. Sin embargo, Ximo lo hace con naturalidad. Es un jugador querido por los más jóvenes del club, quienes acuden a él buscando consejos y apoyo. En tiempos donde la incertidumbre puede reinar, contar con una figura así resulta fundamental para cualquier equipo.
A pesar de que su contrato incluye una opción de renovación automática, el Dépor busca formalizar un nuevo acuerdo que reafirme este vínculo tan importante. Ximo sabe lo que significa jugar en Primera División; su experiencia puede ser determinante para guiar al equipo hacia sus objetivos.
La afición confía en él y espera que este capítulo continúe escribiéndose juntos. Al fin y al cabo, ¿quién no querría tener a un jugador comprometido como Ximo navegando hacia nuevos horizontes? El camino no será fácil pero con espíritu colectivo todo parece más alcanzable.