Cuando el mundo parecía haberse olvidado de Christina Ricci, llegó ‘Yellowjackets’ como un soplo de aire fresco, transformando a la actriz en un fenómeno cultural. Hablamos con ella justo antes del estreno de la tercera temporada en Movistar Plus+, donde su personaje, Misty, nos lleva por un camino lleno de misterio y emociones crudas. La serie, que mezcla drama y comedia negra, narra la historia de un grupo de chicas de fútbol que se enfrentan a situaciones extremas en los años 90 y sus secuelas en el presente.
Una experiencia profundamente personal
Misty es una eterna marginada que Ricci interpreta con una intensidad que hipnotiza. En la última temporada, el personaje se ve envuelto en una nueva tragedia que la empuja hacia el abismo del remordimiento. “No fue difícil conectar con esos sentimientos,” confiesa entre risas. “La culpa y la tristeza son parte de lo que soy.” Sin embargo, ser fiel a Misty también representa un reto: encontrar ese equilibrio entre ser auténtica y no perderse a sí misma.
El arco emocional de esta temporada muestra cómo Misty transita del duelo a cuestionar las relaciones a su alrededor. “Es un viaje complicado”, dice Ricci, “pero al final ella tiene que decidir quién merece estar en su vida”. Conectando naturalmente con Samantha Hanratty, quien interpreta a su versión joven, ambas han abordado el personaje desde una intuición compartida: “Aunque somos diferentes ahora, hay algo esencial que permanece.”
Y luego está Walter, interpretado por Elijah Wood; una relación compleja donde Misty lucha por confiar. “Nadie había estado tan interesado en ella sin buscar algo a cambio”, reflexiona Ricci sobre esa conexión inesperada. La relación les permite explorar dinámicas emocionales profundas y aportar nuevas capas al personaje.
A pesar del éxito actual de ‘Yellowjackets’, Ricci comparte cómo ha aprendido a manejar la fama desde pequeña: “Era crucial aprender a ignorar cuando me reconocían para poder vivir mi vida”. Aunque reconoce el impacto positivo que la serie tiene en su carrera hoy en día –más trabajo y oportunidades– confiesa no sentir realmente esa euforia.
A medida que avanza nuestra conversación, queda claro que los traumas adolescentes resuenan fuertemente entre los espectadores: “A todos nos cuesta superar esas experiencias pasadas”, comenta. Y es ahí donde ‘Yellowjackets’ conecta con nosotros: mujeres jóvenes enfrentándose al caos y adultos luchando contra las expectativas sociales.
Con cada episodio repleto de música nostálgica –“me encanta cuando suena Liz Phair”– Ricci evoca sus propios recuerdos adolescentes; momentos llenos de autenticidad y también ironía sobre lo vivido hace años. Al final del día, ‘Yellowjackets’ no solo es una serie; es un espejo donde muchos podemos ver reflejadas nuestras propias batallas.