Cada día, más ciudadanos en Balears se ven obligados a vivir de alquiler. La situación del mercado inmobiliario es un verdadero quebradero de cabeza para muchos, y las islas se destacan por tener el menor número de viviendas en propiedad. Según una reciente encuesta del Instituto Nacional de Estadística, apenas un 63,6% de los hogares baleares son propietarios. Canarias y Catalunya les siguen muy de cerca con cifras que rondan el 63,7% y el 67,2%, respectivamente.
Una crisis que no da tregua
Pero la cosa se complica aún más: solo el 38,4%% de los hogares en Balears cuentan con su vivienda libre de hipoteca. Este porcentaje es alarmantemente el más bajo del país, superando por diez puntos la media nacional del 48,8%. Y no estamos solos en esto; Catalunya (41,5%) y Canarias (42,5%) también luchan con cifras preocupantes. La sombra de Ceuta (39,6%) y Melilla (42,3%) no hace más que intensificar este drama.
Aquí es donde entra otro dato inquietante: el 25,2%% de los hogares balearicos tiene hipoteca sobre su propiedad, situándose por encima de la media estatal del 24,7%. En Andalucía la cifra asciende al 27,1%, lo cual nos recuerda lo difícil que está siendo para muchas familias afrontar sus gastos mensuales.
No podemos olvidar mencionar que Balears también lidera en cuanto a viviendas alquiladas a precio de mercado; un asombroso 25,6%% frente al promedio nacional que apenas llega al 17%. Esto pone de manifiesto cómo estamos viendo crecer una cultura del alquiler donde cada vez menos personas pueden acceder a una vivienda propia.
A medida que esta crisis avanza sin piedad por nuestras vidas cotidianas, queda claro que necesitamos soluciones urgentes. Si no empezamos a abordar este problema desde sus raíces podríamos ver cómo nuestra comunidad sigue desmoronándose ante nuestros ojos.