El Burgos ha comenzado a mostrar una nueva cara. Desde que cerró el mercado de fichajes, los hombres de Ramis han conseguido hacerse con los seis puntos en juego y, lo más importante, se están alejando del temido descenso. Después de un comienzo titubeante, donde la sombra del descenso acechaba constantemente, el equipo ha logrado encadenar dos victorias seguidas que han insuflado esperanza a la afición.
Un cambio en el aire
Este revulsivo llega tras un periodo turbulento en el que varios pilares del equipo se marcharon. La salida de Lisandro López y David López dejó una sensación de vacío, y todos teníamos el corazón en un puño cuando se rumoreó que Álex Sancris podría seguir sus pasos. Pero no todo está perdido; hasta ocho nuevos jugadores han llegado a la ciudad para afrontar esta segunda mitad de temporada. Claro está, las opiniones entre los aficionados son dispares: algunos sienten que estos cambios son insuficientes y ven el precipicio cada vez más cerca; otros, sin embargo, prefieren dar un voto de confianza y esperar a ver cómo se adaptan estos novatos al club y a la categoría.
Hasta ahora, cuatro de ellos ya han tenido su oportunidad sobre el campo: Grego Sierra, Rubén Quintanilla, Gabriel Barès y Elady Zorrilla. Y hay que decirlo: ¡se están ganando poco a poco el cariño del público! Aunque aún queda mucha temporada por delante y muchos nombres por descubrir, estos primeros fichajes han sido claves para conseguir esos seis puntos tan vitales para mantener vivas las aspiraciones del equipo.