El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha sido tajante al calificar la ceremonia que llevó a cabo Hamás este jueves en Gaza como algo “aberrante” y “cruel”. En sus declaraciones, no ha dudado en señalar que estos actos no solo son insensibles, sino que también “contravienen el Derecho Internacional”.
La escena fue dantesca. Hamás entregó los cuerpos de cuatro rehenes muertos, un espectáculo que dejó a muchos con una sensación de impotencia. Turk ha subrayado lo esencial que es respetar la dignidad tanto de las víctimas como de sus familias. “La exhibición de cuerpos tal y como se vio esta mañana es totalmente inaceptable”, expresó. Instó a que todas las devoluciones se realicen en privado y con el respeto que merecen.
Un acto cargado de dolor y acusaciones
A primera hora del día, el Comité Internacional de la Cruz Roja recibió los cuerpos de Shiri Bibas y sus hijos Ariel y Kfir, así como Oded Lifshitz. Según el comunicado emitido por Hamás tras esta ceremonia llevada a cabo en Bani Suhaila, aseguraron haber hecho todo lo posible para honrar la memoria de los fallecidos y cuidar los sentimientos de las familias durante este triste proceso.
No obstante, sus palabras estaban impregnadas de acusaciones: “Preservamos la vida de nuestros prisioneros; les dimos lo mejor que pudimos”, afirmaron, mientras denunciaban cómo su ejército bombardeó sin compasión esos lugares donde se encontraban cautivos. Por su parte, el presidente israelí Isaac Herzog lamentó profundamente este día diciendo que se siente lleno de “agonía” y “dolor”. En un mensaje sincero desde su cuenta en X (anteriormente Twitter), Herzog compartió: “No hay palabras… Nuestros corazones están hechos pedazos”.
A medida que avanza esta situación desgarradora entre ambas partes, queda claro que más allá del conflicto político existe un profundo sufrimiento humano del cual todos somos testigos.