En un giro que muchos no esperaban, la Audiencia de Palma ha decidido mantener tras las rejas al hombre que, presuntamente, acabó con la vida de un indigente a martillazos en su chabola en es Carnatge. La escena es desoladora: un lugar que debería ser hogar se convierte en escenario de un crimen brutal. El acusado, Ricardo A. M., llegó a los juzgados envuelto en una atmósfera tensa, donde cada mirada y susurro contaba una historia.
Motivos para mantenerlo encarcelado
La defensa del acusado trató de argumentar que no había pruebas contundentes para sostener su culpabilidad; sin embargo, el juez fue claro y directo. Habló de «motivos bastantes» para dudar de la inocencia de Ricardo y advirtió sobre el riesgo evidente de fuga. “No tiene trabajo ni familia”, enfatizó el magistrado, como si esas palabras fueran el eco del desamparo en el que viven tantos.
Lo más impactante es que este hombre, detenido un año después del atroz suceso del 25 de enero de 2022, tiene un historial complicado: sus movimientos fueron grabados por cámaras esa noche fatídica y hay datos sobre su móvil que dejan poco margen para la duda. Además, se suma a esto el testimonio corroborado por la Policía sobre sus declaraciones y las relaciones previas con la víctima.
El caso sigue generando inquietud entre los ciudadanos, quienes esperan ansiosos que se haga justicia y que situaciones como esta no queden impunes.