En un día que parecía más bien gris, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, hizo una visita muy esperada al Papa Francisco en el Hospital Policlínico Agostino Gemelli de Roma. Era el quinto día que el pontífice pasaba allí tras ser diagnosticado con una neumonía bilateral. Al llegar, Meloni encontró a Francisco «alerta y receptivo», como ella misma dijo, llenando la habitación con una energía inesperada.
La primera ministra no pudo evitar sonreír mientras compartían unas palabras: «Estoy muy feliz de haberlo encontrado así. Bromeamos como siempre. No ha perdido su sentido del humor», comentó Meloni con alegría. Y es que en momentos difíciles como este, un poco de risa puede ser el mejor remedio.
Un deseo sincero de pronta recuperación
Aprovechando la ocasión, Meloni le transmitió al Papa sus mejores deseos para una pronta recuperación “en nombre del Gobierno y de toda la nación”. Un gesto que sin duda resonó en todos aquellos que admiran al líder religioso. El 14 de febrero, cuando ingresó por problemas respiratorios debido a su tratamiento para la bronquitis, muchos sintieron preocupación. Pero ver al Papa con esa chispa en los ojos reconforta y recuerda a todos lo importante que es mantener la fe incluso en los momentos más oscuros.
Así fue este encuentro lleno de humanidad y cariño; un recordatorio de que a pesar de las adversidades, siempre hay espacio para la esperanza y el buen humor.