La historia comienza con un chico atrevido que decidió salir a dar una vuelta en su moto disfrazado de dragón verde. Sí, como lo oyes. Este joven tiktoker, conocido como @zeta.dragon.ride, ha hecho lo que muchos solo sueñan: llevar su estilo personal al extremo. Pero claro, no todo el mundo tiene el valor de tirar a la basura las normas del ‘qué dirán’. Y vaya si le llamó la atención a los internautas y a las fuerzas del orden.
Una parada inesperada
Mientras circulaba por la carretera, un coche de la Guardia Civil se acercó para pedirle que se detuviera. Imagina ese momento: un chaval con una sonrisa nerviosa y un disfraz llamativo frente a dos agentes uniformados. “¿Por qué vas así?”, le preguntaron curiosos. “Me gusta, me hace gracia”, respondió él con voz entrecortada.
A medida que avanzaba la conversación, el miedo se transformó en risas. Los guardias no estaban allí para ponerle una multa; más bien sentían curiosidad por esa vestimenta tan peculiar. Uno de ellos incluso pidió hacerse una foto con el dragón motorizado: “Esto es algo que no vemos todos los días. ¡A mí me has ganado!”, confesó con una sonrisa.
Después de unos minutos de charla y risas compartidas, ambos se despidieron cordialmente y el joven pudo contar su anécdota en TikTok —con permiso de pixelar sus caras—. La historia ya ha conseguido más de tres millones y medio de visualizaciones y ha generado comentarios llenos de buen rollo: “¡Vaya guardias tan majos!” o “Así da gusto que te paren”, reflejan cómo incluso las situaciones más inesperadas pueden convertirse en momentos inolvidables.