En un ambiente tenso y cargado de expectativas, las Fuerzas Terrestres de la Guardia Revolucionaria de Irán han decidido dar un paso al frente, iniciando este martes sus mayores maniobras en el suroeste del país. En la provincia de Juzestán, una región que ha sido testigo de múltiples conflictos, se desarrollan estos ejercicios bajo el nombre Gran Profeta-19. Todo esto se da en un contexto donde Teherán busca afianzar su preparación ante posibles amenazas que pueden surgir.
La presentación de tecnología bélica avanzada
Durante estas maniobras, hemos visto la llegada de nuevos drones que no solo sorprenden por su diseño, sino también por su capacidad operativa. Un ejemplo es el dron ‘Bina’, destinado a labores de reconocimiento con un radio operativo que alcanza los 40 kilómetros. Pero eso no es todo; los drones ‘Qandil 4’ y ‘Qandil 5’ tienen una autonomía aún mayor, llegando hasta los 100 kilómetros. Además, el dron kamikaze ‘Raad-2’, con una capacidad para llevar explosivos de hasta cinco kilos y un alcance de 20 kilómetros, está diseñado para hacer mucho ruido en el campo de batalla.
Mientras tanto, las autoridades iraníes no escatiman esfuerzos para mostrar su arsenal militar al mundo. Todo este despliegue nos hace preguntarnos: ¿qué otras sorpresas nos esperan? Con cada maniobra y nuevo aparato presentado, queda claro que Irán está decidido a mantenerse en pie frente a cualquier adversidad. Las tensiones aumentan y nosotros seguimos atentos a lo que pueda suceder en esta parte del mundo.