La preocupación vuelve a asomarse con el asteroide 2024 YR4, cuya probabilidad de impacto ha subido al 2,6%. La NASA ha actualizado sus cálculos y, aunque puede parecer un número pequeño, no deja de ser inquietante. Este bicho del espacio mide aproximadamente 54 metros y viaja a una velocidad vertiginosa de 17,32 kilómetros por segundo. Si bien es cierto que no es el más grande que nos podría amenazar, su potencial destructivo en caso de colisión local no debe subestimarse.
Un vistazo al cielo y un grito de alerta
Descubierto en diciembre pasado por el sistema ATLAS en Chile, este asteroide ha sido objeto de intensas observaciones—¡368 hasta ahora!—y España también está haciendo su parte gracias al Gran Telescopio de Canarias. En la escala de Turín, donde evaluamos riesgos del 0 al 10, el 2024 YR4 se mantiene en un nivel 3. Esto significa que merece nuestra atención y vigilancia continua para evitar sorpresas desagradables.
A partir de abril, cuando deje de ser visible a simple vista, será el telescopio James Webb quien tome las riendas para seguir su rastro. Gracias a este seguimiento meticuloso, los científicos esperan poder afinar su trayectoria y reducir la incertidumbre sobre dónde podría caer si llegara a hacerlo. Según la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN), los daños podrían extenderse hasta 50 kilómetros desde el punto del impacto—un escenario que no quisiéramos ver nunca.
Aunque actualmente la probabilidad es del 2,6%, los expertos advierten que este dato podría cambiar con nuevas observaciones. Por eso mismo, tanto la NASA como la ESA están trabajando arduamente en misiones para desviar o estudiar estos peligros cósmicos. Iniciativas como DART han demostrado que podemos modificar trayectorias; mientras tanto, HERA está camino a analizar el impacto más detalladamente.
Sigamos atentos porque esta historia aún tiene capítulos por contar. Si quieres estar al tanto de todos los detalles sobre el asteroide 2024 YR4 y cómo va su trayectoria, no dudes en visitar la web oficial de la NASA.