¿Quién diría que un simple billete de 1 peseta, impreso en 1953, podría convertirse en una auténtica joya para coleccionistas? Hoy en día, el dinero en efectivo parece haber quedado relegado a un segundo plano gracias al auge del contactless y la banca online. Sin embargo, entre tanto plástico y tecnología, hay quienes aún guardan con cariño esos viejos billetes y monedas que les recuerdan tiempos pasados.
Un tesoro escondido en casa
En nuestros armarios o trasteros podemos encontrar verdaderas sorpresas. Los expertos en numismática están siempre atentos a las piezas antiguas y aquellas con errores de acuñación. A menudo, estas monedas olvidadas pueden alcanzar precios sorprendentes en subastas. Un claro ejemplo es el billete de 1 peseta del ’53, que hoy se puede ver cotizando hasta 20.000 euros en algunas páginas de internet.
Impreso por el Banco de España, este billete no fue extraño en su tiempo, pero su escasez actual lo ha convertido en un objeto de deseo para los coleccionistas. Su anverso muestra al Marqués de Santa Cruz, un destacado militar del siglo XVI, mientras que el reverso nos regala la imagen majestuosa de un galeón español.
Aunque su valor estimado ronda los 225 euros según webs especializadas, la realidad es que algunos atrevidos lo listan por sumas astronómicas como esos 20.000 euros mencionados antes. Así que ya sabes: si tienes algún viejo billete guardado sin usar, ¡puede que estés sentado sobre una mina! Es hora de revisar esos recuerdos familiares y quizás llevarte una grata sorpresa.