En un mundo donde las alianzas pueden surgir de lo más inesperado, la ONU ha sacado a la luz una colaboración que nos deja con la boca abierta. Al Shabaab, esa temida filial de Al Qaeda en Somalia, y los hutíes, el grupo yemení respaldado por Irán, han tejido lo que se describe como una relación «oportunista». ¿Y qué significa esto? Que los hutíes han estado enviando armas a Al Shabaab para intensificar sus acciones bélicas.
Un juego peligroso de intereses
Este oscuro vínculo ha sido revelado en el último informe del comité de la ONU que vigila las sanciones contra grupos terroristas como Al Qaeda y el Estado Islámico. Según este informe, durante el segundo semestre de 2024, se observó cómo ambos grupos mantenían una relación transaccional: no ideológica, sino pragmática. ¡Es increíble pensar que el grupo suní no comparte creencias con los hutíes chiítas!
Aparentemente, Al Shabaab llevó a cabo al menos dos reuniones en Somalia con representantes hutíes en julio y septiembre. En estas citas pidieron armas avanzadas y entrenamiento militar. A cambio, prometieron aumentar sus actividades de piratería en el golfo de Adén, atacando buques y cobrando rescates. ¿Se imaginan? Este intercambio nefasto ha permitido que Al Shabaab reciba armamento ligero y conocimientos técnicos necesarios para llevar a cabo sus ataques.
Las municiones llegaron desde Yemen por puertos controlados por estos extremistas, lo que demuestra un nivel preocupante de cooperación ilícita entre ambos grupos. Como si esto no fuera suficiente para inquietarnos aún más, también se supo que algunas armas fueron utilizadas contra campamentos de la Misión de Transición de la Unión Africana en Somalia. Este panorama sombrío pone sobre la mesa una verdad alarmante: esta colaboración puede amenazar seriamente la paz tanto en Yemen como en toda la región.