El pasado jueves, el cine Rívoli se convirtió en un hervidero de emociones. La proyección del documental Pinceles y baquetas, que narra la vida de Mané Capilla, atrajo a una multitud que no escatimó en abrazos y sonrisas para celebrar al carismático batería. Con su inconfundible estilo, Mané ha dejado huella en grupos como Furnish Time o Rock&Press, pero esta vez era él quien recibía el cariño de los suyos.
Una vida entre la música y la pintura
La película, dirigida por Angie Vallori y su sobrino Rubén Capilla, nos invita a adentrarnos en los dos mundos que han marcado la existencia de Mané: la música y la pintura. A través de sus pinceles, este artista transforma su pasión por los conciertos en un estilo de vida único. Como bien dice él mismo: “Para ganar hay que conocer al jurado”, refiriéndose a su trayectoria en el Concurs Pop Rock, donde ha sido reconocido infinidad de veces.
No faltó nadie a esta cita tan especial; incluso Antonia, su madre, brilló con luz propia al aparecer en pantalla conversando con su hijo mientras este preparaba unas migas en casa. Entre los asistentes también estaban nombres ilustres del panorama musical como Joan Miquel Oliver y Javi Vegas, quienes compartieron risas y recuerdos.
Tras el pase, el ambiente se trasladó al Blat al Sac, donde Mané volvió a hacer vibrar las baquetas junto a Clara Ingold & The Silver Pickles. Sin duda, una celebración que recuerda lo importante que es mantener viva nuestra cultura y valorar a aquellos que dedican su vida al arte.