WhatsApp, esa app que usamos a diario y que es parte de nuestras vidas, no solo sirve para enviar mensajes. Según Statista, el 67% de los españoles la utiliza varias veces al día. Con tanta gente conectada, Meta tiene que estar a la altura y reforzar la seguridad. Sin embargo, ¿de qué sirve todo esto si seguimos cayendo en las trampas de los estafadores? En las últimas semanas, un nuevo fraude ha cobrado fuerza: los ciberdelincuentes pueden robar nuestros datos con un simple truco durante las videollamadas.
La trampa de la videollamada
Imagina que estás en una videollamada con alguien que parece ser un amigo o familiar. De repente, te dice que tiene un problema técnico con su cámara. Si confías en esa persona y decides ayudarle pulsando el botón de compartir pantalla, estás en peligro. El estafador se aprovecha de esta situación; te hace creer que al hacerlo solucionará el problema.
Pero aquí está el truco: si caes en la trampa y compartes tu pantalla, ellos podrán ver todo lo que haces en tu móvil. Desde ahí, envían un código de seguridad a su propio teléfono cuando llega a ti y logran tomar control total de tu cuenta de WhatsApp sin que te des cuenta. Con este acceso pueden leer tus conversaciones, mirar fotos privadas e incluso obtener información bancaria.
Además del clásico engaño haciéndose pasar por alguien cercano, también hay quienes se hacen pasar por el soporte técnico oficial de WhatsApp para convencerte de compartir tu pantalla bajo falsas promesas. No te fíes. Si algo suena demasiado bueno o fácil para ser verdad, es muy probable que sea una estafa.