La semana que viene será un momento decisivo para el Paseo Marítimo, ya que se derribarán dos de sus icónicos puentes. La Autoritat Portuària de Balears (APB) ha confirmado que tanto la pasarela del antiguo Hotel Mediterráneo como el puente de Pelaires dejarán de existir en el último fin de semana de febrero. Todo esto forma parte de un proyecto más amplio para rehabilitar esta zona tan querida por los palmesanos.
Preparativos y restricciones en el tráfico
El sábado 22 de febrero, entre las ocho y las once de la mañana, comenzará la retirada de la estructura metálica del edificio Mediterráneo. Para hacerlo bien, han planeado hacerlo en bloques. Sin embargo, hay un bloque que requiere atención especial; está tan cerca del edificio que necesitarán herramientas específicas para no dañarlo.
Justo ese mismo fin de semana también se procederá al derribo del viejo puente de Pelaires, un acceso crucial al puerto durante más de 50 años. Como nos cuenta la APB, su demolición permitirá ampliar la acera y ganar espacio verde, beneficiando así tanto a peatones como a ciclistas.
Pero ojo, porque esto traerá consigo una serie de restricciones en el tráfico. Desde el 18 de febrero se comenzarán a tomar medidas previas con cortes en la circulación sobre el puente. Así que si tienes planes para esos días, mejor busca alternativas y evita pasar por allí.
A partir del sábado 22 hasta la noche del domingo 23 habrá un cierre total al tráfico rodado desde el Centre Oceanográfic hasta Can Barbarà. Para quienes necesiten moverse por allí, se activarán desvíos alternativos recomendados por la APB.
No podemos olvidarnos del ruido. La APB advierte que las obras provocarán bastante revuelo debido a las máquinas pesadas que estarán trabajando duro durante esos días. De hecho, han recibido una autorización especial para superar los niveles normales permitidos por la ordenanza municipal sobre ruido y vibraciones.
La intención es informar adecuadamente a todos los vecinos afectados; así que esta mañana han empezado a repartir información directamente en los buzones para que nadie quede fuera del circuito informativo.