El pasado viernes, el gobierno británico no se anduvo con rodeos y anunció sanciones contundentes contra tres figuras clave del Gobierno ruso. Entre ellos se encuentra Pavel Fradkov, viceministro de Defensa, junto a otros dos altos mandos que han sido acusados de amenazar la soberanía y la independencia de Ucrania durante esta invasión que parece no tener fin.
Estas sanciones van más allá de una simple reprimenda; implican la congelación de los activos de estos individuos en territorio británico. Y no solo eso, también se ven afectados Vladimir Selin, jefe del Servicio Federal para el Control Técnico y de Exportación (FSTEK), y Artiom Chaika, enviado especial para el distrito federal del Cáucaso del Norte y miembro del Consejo de Seguridad ruso. Según las autoridades británicas, estos tres personajes han estado sacando provecho del apoyo brindado al Kremlin mientras este desestabiliza a Ucrania.
Sanciones que marcan una postura firme
No contentos con señalar a estos tres hombres, Londres también ha puesto su mirada en dos empresas: Rosatom Additive Technologies y Kirov Energomash. Ambas operan en sectores estratégicos como defensa y energía, lo que demuestra que el Reino Unido va a por todas. Desde el inicio de esta crisis hace casi tres años, ya son cerca de 21.700 los individuos vinculados a Rusia que han visto sus movimientos restringidos.