En un día marcado por la incertidumbre en el mercado inmobiliario, Més per Palma ha decidido alzar la voz y proponer algo que podría cambiar las reglas del juego: un IBI progresivo para aquellos propietarios que se atreven a tener más de dos viviendas. Esta medida, lanzada con pasión por sus regidores, busca frenar la especulación y garantizar que los residentes puedan acceder a una vivienda digna en nuestra querida Palma.
Un grito de alerta ante la acumulación empresarial
Neus Truyol, portavoz de Més per Palma, no ha dudado en señalar que el 54% de las nuevas viviendas registradas en Balears este año han sido adquiridas por empresas. ¡740 viviendas! Un dato escalofriante que subraya cómo estas entidades están acaparando propiedades para sacar rendimiento económico y hacer negocio a costa del derecho básico a una vivienda. “Las llaves las tienen ellos, no nosotros”, ha denunciado Truyol con vehemencia.
Y es que estos datos no son simples números; representan familias enteras siendo expulsadas del mercado inmobiliario mientras los grandes fondos acumulan pisos sin pagar lo justo. Con un IBI más bajo que otras ciudades españolas como Valencia o Sevilla, parece que las reglas benefician solo a unos pocos privilegiados.
Més per Palma plantea entonces una solución: aumentar el impuesto a partir de la tercera propiedad, permitiendo así que quienes realmente necesitan vivir aquí no se vean obligados a tirar la toalla frente a precios desorbitados. “La justicia fiscal es clave”, recalca Truyol. Si esto se lleva a cabo, el dinero recaudado podría destinarse a programas de alquiler social, ayudando así a quienes más lo necesitan.
Pongamos un ejemplo práctico: si alguien tiene una vivienda hoy paga 337 euros al año; si tiene dos, son 674 euros. Pero ¿y si tiene tres? La suma asciende considerablemente y eso puede hacerles replantearse su estrategia comercial. Como bien dice Truyol, “los que hacen negocio con la vivienda deben pagar más”. Es hora de actuar antes de que nuestra ciudad se convierta en un parque temático para grandes inversores.
No podemos dejar pasar esta oportunidad para defender lo nuestro: porque en Palma todos merecemos un hogar y no ser meros espectadores en esta lucha desigual entre empresas y residentes.