La situación del agua en las Islas Baleares se ha convertido en un verdadero motivo de preocupación. Actualmente, las reservas de agua están tres puntos por debajo de lo que teníamos el año pasado en este mismo mes de enero. ¿Qué significa esto para nosotros? Simplemente, que el verano se acerca y la sequía asoma su cabeza más amenazante que nunca.
Un futuro incierto
No se trata solo de estadísticas frías. Detrás de esos números hay un futuro incierto para nuestros campos, nuestras playas y nuestra forma de vida. Cada vez que tiramos a la basura el recurso más valioso que tenemos, como es el agua, nos estamos jugando mucho más que unas pocas gotas. La pregunta es: ¿qué vamos a hacer al respecto?
A medida que nos adentramos en los meses más calurosos, es vital tomar conciencia y actuar. No podemos permitirnos seguir con este monocultivo turístico que consume todo lo que encuentra a su paso sin pensar en las consecuencias. Es hora de unirnos y buscar soluciones efectivas porque, al final del día, todos somos responsables.