En Menorca, la memoria histórica sigue siendo un tema candente. ¿Cuántas historias nos quedan por contar? La isla, con su belleza natural, esconde capítulos oscuros que muchos prefieren ignorar. Como si el pasado no tuviera nada que decirnos. Sin embargo, hay quienes no se rinden y luchan por rescatar esas voces perdidas.
Protestas en Palma
Este asunto ha llevado a centenares de caravanistas a salir a las calles de Palma. Se sienten discriminados y creen que la nueva ordenanza del Ayuntamiento es arbitraria. «Nos tratan como ciudadanos de segunda», clama uno de ellos mientras agita su pancarta. Es una lucha por ser escuchados en medio del ruido de decisiones que parecen más pensadas para unos pocos que para la comunidad en general.
A medida que seguimos explorando la historia menorquina, encontramos ecos de injusticias pasadas. Historias silenciadas como si fueran meros detalles olvidados en un rincón del tiempo. Las voces de aquellos que vivieron esas experiencias merecen ser recordadas y reconocidas, porque al final, somos nosotros quienes debemos darles vida nuevamente.