La historia entre Aryna Sabalenka y Paula Badosa es un claro ejemplo de cómo el deporte va más allá de la competición. Las dos jugadoras, grandes amigas desde hace años, vivieron un episodio memorable tras su encuentro en las semifinales del Open de Australia. Tras eliminar a Badosa, Sabalenka hizo una promesa que resonó en el corazón de ambos: «Sé que me va a odiar un par de horas, pero prometo que le compraré lo que quiera cuando vayamos de compras», dijo con una sonrisa.
Un regalo lleno de significado
Badosa no se quedó atrás y bromeó al respecto: «Le voy a pedir algo muy caro porque no va a tener problemas ya que ha doblado el ‘prize money'». Lo cierto es que esa chispa entre ellas fue evidente. Y así llegó el momento esperado. El sábado, Sabalenka compartió en Instagram un vídeo donde se ve a Paula abriendo su regalo: una pulsera brillante. La expresión en el rostro de Badosa decía todo; su amiga había acertado con la elección perfecta. «Me ha dicho que me perdona», publicó Sabalenka riéndose, dejando claro que la rivalidad quedó atrás para dar paso a la camaradería.