En un mundo donde la tecnología avanza a pasos agigantados, el ChatGPT ha causado más de una controversia en la Universidad de las Islas Baleares. La cuestión que todos se hacen es: ¿realmente cualquiera puede ser profesor? Un vídeo viral ha sacado a relucir esta inquietud y ha encendido los ánimos entre estudiantes y docentes. Todos sabemos lo complicado que es el sistema educativo hoy en día, y este asunto no hace más que añadir leña al fuego.
Una polémica que no cesa
La situación es insostenible. Muchos jóvenes se ven obligados a dejar sus estudios por problemas económicos, con declaraciones desgarradoras como: «Si no lo hago, arruinaré a mi familia». Es desolador pensar que nuestra juventud tiene que elegir entre su futuro académico y el bienestar de sus seres queridos.
Y mientras tanto, los médicos de la sanidad pública también están alzando la voz contra las condiciones laborales impuestas por el Ministerio. ¡Qué ironía! En un país donde se supone que todos somos iguales ante la ley, parece que algunos tienen privilegios sobre otros.
A esto sumamos las noticias sobre la destrucción del poblamiento prehistórico en Santa Ponça o las críticas hacia una nueva app llena de errores gramaticales. Es un cúmulo de despropósitos que pone en tela de juicio nuestro compromiso con la educación y el patrimonio cultural.