Los vecinos de Nou Llevant han expresado su firme rechazo a la propuesta para construir una planta de fabricación de mortero y hormigón en el polígono de Son Malferit. La instalación, que se ubicará en un solar de 2.743 metros cuadrados cercano a Ikea, tiene proyectada una capacidad de producción de 650 toneladas al día.
Preocupaciones medioambientales y de tráfico
Los residentes han comenzado a distribuir carteles en los que se lee «Queremos aire limpio», haciendo eco de su preocupación por el impacto que tendría esta fábrica en la calidad del aire y el paisaje de la zona. En este sentido, solicitan al Ayuntamiento de Palma que detenga la tramitación del proyecto, argumentando que la planta se encuentra a menos de 100 metros de varias edificaciones residenciales.
El proyecto incluye la construcción de cinco depósitos de cemento, cada uno con una capacidad de 60 toneladas y una altura de 10 metros. Además, se advierte sobre el posible incremento del tráfico de camiones de gran tonelaje que ingresarán y saldrán de la instalación con frecuencia, lo que podría afectar la seguridad y la tranquilidad del vecindario.
La planta tendrá una estructura rectangular de 23,44 metros de largo y 24,68 metros de ancho, con una altura máxima de 13,50 metros. El diseño contempla un foso de seis metros de profundidad para albergar maquinaria, lo que podría reducir la altura visible del edificio, aunque no atenúa las preocupaciones de los achistas.
Este rechazo por parte de los residentes refleja un creciente interés por la protección del entorno y la calidad de vida en la zona, en un momento en que muchos sectores de la población están más alerta sobre las implicaciones de las actividades industriales cercanas a áreas residenciales.