Aina Calleja Cortés, originaria de Palma y residente en Felanitx, ha sido reconocida por su labor como montadora en la película ‘Salve María’, que ha recibido múltiples elogios y premios recientes, incluido el de mejor película en los premios Feroz. Gracias a su trabajo en este proyecto, la montadora también fue nominada a un premio Gaudí, un testimonio de la calidad de su contribución a la industria cinematográfica.
Un camino profesional en la edición de cine
En la gala de los Goya, programada para este sábado, ‘Salve María’ competirá por el galardón a mejor guion adaptado y la actriz revelación, con Laura Weissmahr en el papel principal. Aina Calleja, quien también se encuentra trabajando en el montaje de la serie ‘La canción’, que tendrá su estreno en mayo a través de Movistar, ha expresado su entusiasmo por ver los resultados del trabajo en conjunto con la directora Mar Coll.
Calleja se formó en la Escola Superior de Cinema i Audiovisuals de Catalunya, donde conoció a Mar Coll. Su carrera comenzó en México, donde vivió durante once años y adquirió experiencia en el montaje de películas, documentales y publicidad. Su currículum incluye colaboraciones con varios directores, como Nely Reguera y Julio Hernández, así como proyectos en Mallorca, donde también se ha destacado por dirigir cortometrajes.
‘Salve María’ es un thriller psicológico que explora los miedos y obsesiones de una madre primeriza, un tema que Calleja considera relevante y que, según comentarios críticos, puede ser duro para el público. La montadora subraya la importancia de ofrecer una nueva perspectiva sobre la maternidad, afirmando que tradicionalmente ha sido representada desde una visión masculina. La película desafía estos estereotipos al presentar historias de maternidad que van desde la alegría hasta el rechazo.
La experiencia personal de Aina como madre ha influido en su enfoque laboral. Desde su maternidad y debido a las circunstancias actuales, ha optado por el montaje remoto, permitiéndole trabajar desde casa y conectarse con el equipo y las directoras a través de plataformas virtuales. Este método no solo ha sido efectivo, sino que ha permitido seguir contribuyendo al cine, demostrando que no es necesario centralizar la producción en grandes ciudades como Madrid o Barcelona.
A pesar de la posibilidad de dirigir una película en el futuro, Aina se mantiene centrada en su pasión por el montaje y en los proyectos actuales. Se siente afortunada de poder colaborar con directores que están abiertos a nuevas formas de trabajo en la industria cinematográfica, reafirmando su compromiso con la calidad y la innovación en el cine.