El Gobierno de Sudáfrica ha respondido a las acusaciones del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien anunció que no asistirá a la cumbre del G20 programada para el 20 y 21 de febrero en Johannesburgo. Rubio había criticado al país africano afirmando que estaba llevando a cabo «expropiaciones arbitrarias» y resaltando lo que considera un deterioro en los derechos humanos bajo el actual régimen.
Defensa de la democracia y los derechos humanos en Sudáfrica
En un comunicado emitido el jueves, el ministro de Exteriores sudafricano, Ronald Lamola, afirmó que Sudáfrica es «un país soberano y democrático» comprometido con la dignidad, la igualdad y los derechos humanos. Lamola subrayó que la administración sudafricana se basa en la Constitución y el Estado de derecho, y negó las afirmaciones de Rubio sobre confiscaciones de propiedades.
Asimismo, el ministro enfatizó que la legislación del país es comparable a la de Estados Unidos, desmarcándose de las críticas y defendiendo la postura de Sudáfrica en el contexto del G20. Lamola indicó que la presidencia de Sudáfrica en el G20 no está limitada a temas de cambio climático, sino que busca fomentar un debate sobre un trato más justo hacia las naciones del Sur Global.
Las tensiones entre ambos países aumentaron tras la advertencia de Donald Trump de suspender toda financiación futura a Sudáfrica, a la que acusó de violaciones de derechos humanos relacionadas con la confiscación de tierras. En respuesta a estas críticas, el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, defendió su país como una «democracia constitucional» arraigada en el Estado de derecho.